Portada » “Poner en 29”

“Poner en 29”

Por: Marisol Mendoza Vásquez

Cuando una parte importante de la sociedad se alegra de que jóvenes sean ejecutados por la Policía, debemos detenernos y revisarnos.

Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!

En el argot policial, “poner en 29” a aquellos jóvenes que han delinquido durante toda su corta vida puede parecer una respuesta inmediata, pero no necesariamente es la solución.

Algunos cuestionan esta práctica alegando que, en muchos casos, son los pobres quienes terminan siendo las víctimas de un Estado que les falló y que los trata como desechables. Y quizás tengan toda la razón.

Pero, llegados a este punto, ¿qué debemos hacer? Solo quien ha sido víctima conoce realmente la impotencia de serlo, el miedo y la desesperación que provoca sentirse indefenso frente a la delincuencia.

Aun así, tenemos que detenernos a descubrir las causas de una delincuencia cada vez más violenta, en la que nuestros jóvenes, especialmente los de los barrios más vulnerables, parecen estar cada vez más perdidos.

Lo que hoy nos sacude tiene múltiples causas. Una de las más preocupantes es la ruptura del núcleo familiar. Sin esa estructura, la sociedad corre el riesgo de convertirse en un grupo de personas caminando sin norte, sin objetivos y sin futuro.

Una sociedad sin espiritualidad, sin valores y sin Dios es como un árbol sin raíces: cualquier viento puede arrancarlo.

“Poner en 29” no es la solución real; es apenas un parche frente a un mal mayor que nos carcome y que también se refleja en la música que escuchan nuestros jóvenes, en personajes funestos que se convierten en virales y que incluso llegan a representarnos en escenarios internacionales, donde la pornografía, la sexualización y la prostitución aparecen como parte de su sello.

Si la calle 42 es una de nuestras vitrinas ante el mundo, debemos preguntarnos: ¿qué estamos construyendo para aquellos que tienen poco, que crecen sin oportunidades y que muchas veces encuentran en la delincuencia una vía para sobresalir?

El problema es mucho más profundo que “poner en 29”. Si queremos una sociedad menos violenta, tendremos que mirar de frente sus causas y asumir, como sociedad, la responsabilidad de buscar soluciones que no se limiten a eliminar las consecuencias.

Artículos relacionados